ecao : corre

Semana: 5 Mar-11 Mar

Por Victor M. Varela
Sabado/AM: 2h (10 millas)
Domingo/AM: 1h (6 millas)
Lunes-Viernes: descanso



el pequeño grupo de entrenamiento



Higinio es mi suegro. El día en que el Atleti se proclamó campeón de la Supercopa de Europa, el verano pasado, le operaron de cataratas (de un ojo) y no pudo celebrar como hubiera deseado el triunfo del equipo de sus amores (y desamores). La semana pasada le tocaba al otro ojo (ya se sabe, la Seguridad Social... pero todo ha salido bien). Este fin de semana fuímos a visitarlo y le llevamos una caja de bombones (que administra como en los tiempos del "racionamiento") y también el antiguo portatil de Silvia para que puedan conectarse a Internet, y así conseguir un par de nuevos lectores del blog, jejeje...

Aprovechando la estancia en Cáceres, me apunté a un entrenamiento gratuito planificado para la Media Maratón de la que es mi segunda ciudad. La mañana del Sábado amaneció con nubes, pero allí estaba yo, a las 11 en punto en el Parque del Príncipe, con mis chanclas y mi chubasquero. No tardó en aparecer una chica menuda llamada Elena, que casualmente también era de Sevilla (de Los Palacios) y poco después llegó la persona responsable de la sesión, un triatleta-muy-amable-de-cuyo-nombre-no-puedo-acordarme. Otros tres corredores se sumaron al rodaje, pero solo aguantamos su ritmo las dos primeras vueltas. Al rato empezó a apretar el calor y terminé sin mangas y con el chubasquero anudado en la cintura. Olvidaba comentar que el circuito transcurría dentro del Parque por caminos de tierra y piedras, y eran numerosas las cuestas (es díficil encontrar 100 metros llanos en esta ciudad). No obstante, el ritmo relajado nos permitió charlar (a los 3 rezagados) durante los 70 minutos programados, y el tiempo se nos pasó volando. A mitad del recorrido, la mala suerte quiso que pisara una piedra justo en el mismo punto dañado el fin de semana anterior, pero soporté el dolor hasta el final sin decir nada. Al día siguiente, como queriendo negar el dolor, volví a salir acompañado de mi fiel escudero canino (TuX) por el carril bici de la Ronda Norte pero ya el resto de la semana no he vuelto a correr. Tengo que recuperar mi pie.

No voy a hacer un drama de esto, pero he llegado a la conclusión de que no estoy preparado para afrontar los 101 de Ronda. ¡Vaya si me ha costado entender que es una locura querer correr en chanclas 101km por la sierra!. No voy a hipotecar mi salud, ni hacer sufrir a mi familia, para NO DISFRUTAR de la experiencia, porque de eso se trata, de aprovechar cada momento para ser feliz.

Liberado de la presión del reto, esta lluviosa semana de descanso he aprovechado para dedicar mas tiempo al Yoga, concentrándome sobre todo en la respiración. He empleado el 'truco' de medir el tiempo de cada postura estática en respiraciones (10) en lugar de en segundos, y me he encontrado menos forzado y mas concentrado.

Respecto a la alimentación, durante la semana (y parte de la anterior) he comido uno de los manjares más exquisitos que conozco: los dátiles naturales Medjool. Le llevé unos cuantos a Catali, mi suegra. que los suele comprar de otra variedad y deshidratados. Los encontré en paquete de a 6, y a buen precio, en una semillería del barrio, donde también compro al peso almendras crudas con cáscara. Y pensareis, ¿que clase de "peloteo" es éste? Pero es que se merece. El Domingo, sin ir mas lejos, me preparó unos garbanzos con espinacas que estaban de rechupete...

intento de retrato de María, cuando estaba en la universidad

Etiquetas: ,