ecao : corre

Semana #14

Por Victor M. Varela

Sabado/AM: 7 millas a ritmo (55')
Domingo/AM: 12 millas (2h)
Domingo/AM: 13 millas (1h32') 'Tierra y Olivo'
Lunes/PM: yoga (1h30')
Martes/AM: 7 millas (59')
Miercoles/PM: yoga (1h30')
Jueves/AM: 6 millas (52')
Viernes: descanso




El sábado fué tranquilo. Bueno, si exceptuamos el ataque de los perros de una finca (cercana al desguace de Montequinto) que se escaparon, y la lesión de rodilla de Silvia jugando al balonmano, que nos dió un buen susto.

Como iba diciendo, el fin de semana ya iba movidito y la víspera del domingo apenas pude dormir 4 o 5 horas. Quería completar 25 millas; me sentía mal por haber "descansado" el fin de semana anterior. Pero había un problema: iba a correr la Media Maratón 'Tierra y Olivo' (13.1 millas), y me faltaban otras 12. Por eso, entre bostezos, desayuné, esperé hora y media para hacer "un poco" la digestión y bajé a patear la calle (plas! plas!) en la oscuridad de la madrugada. Iban a ser 4 vueltas a un cirtuito de 3 millas por Condes de Ybarra pero, a falta de una, el dolor abdominal me obligó a volver a casa. Sin parar el GPS, ya aliviado, la última vuelta la hice con TuX, al que no pude negarme con sus payasadas.

Después, una ducha caliente, algunos dátiles y almendras y estiramientos para recuperar. Eran ya las 9:30 y fuí a recoger el dorsal 404. Allí me hice unas fotos con los compañeros del club, alucinados cuando me vieron llegar con las chanclas. A los pocos minutos ya estaba calentando (y llamando la atención) ¿Calentar? ¡pero si estaba cansado!, ¿como me iba a poner a calentar? Así que paré y estuve caminando hasta 5 minutos antes de dar la salida. Me situé bien atrás, entre los últimos puestos... y se dió la salida a las 10 en punto.

Y ahora viene lo bueno... ¿Como es posible que con el "tute" que llevaba en el cuerpo, y sin tener ninguna ambición premeditada, y corriendo en chanclas por primera vez una Media Maraton me autoimpusiera un ritmo suicida? ¡Pero si incluso le había dicho a los compañeros que iba a tomármelo como un "rodaje tranquilo"! ¿Por qué? Me ha costado unos días admitirla, pero todo fué por VANIDAD. El sufrimiento de los últimos kilómetros, cuando se acabó la poca "gasolina" que quedaba en el depósito, fué la justa y necesaria "cura de humildad" (a ver si aprendo de una vez...). En la meta, sin ropa de abrigo y muerto de frío, corrí hacia el autobús para volver a casa y no pude celebrar con mis compañeros del KM-42 los ¡5 trofeos! que habían conseguido: David, Juan Manuel, Poli, Lázaro y María ¡enhorabuena!

En estos días he tratado de recuperar las piernas de aquel esfuerzo exagerado e injustificado. Tenía los gemelos cargados (sensación que casi no recordaba) y un ligero roce en el segundo dedo del pié izquierdo (fruto de los últimos kilómetros corriendo en mala postura). Afortunadamente, ya estoy bien, porque este fin de semana tengo otro gran desafío, la Maratón de Montaña "JARAPALOS".

Carmen durante su partido del Miércoles, ella si que sabe

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