ecao : corre

Caceres - Sierra de Fuentes

Por Victor M. Varela

Hace casi 900 dias, aquella oscura mañana de Agosto, durante mis dos vueltas al Parque de Los Pinos, en ningún momento se me pasó por la cabeza que algún día sería capaz de recorrer 32 kilómetros. Ayer Domingo, a eso de las 7:30, a falta de 3 semanas para la Maratón de Sevilla, ataviado para el frío (con pantalón y cortavientos) y con una bebida isotónica y dos barritas en mi flamante riñonera, me levanté para afrontar mi ruta mas larga hasta la fecha: Cáceres - Sierra de Fuentes (y vuelta).

El día me acompañó. Ya desde el amanecer, veía desde la escarpada Ronda Norte los primeros rayos de sol bañando la silueta de Cáceres, preciosa. Tras un ligero e inesperado cambio de ruta (me equivoqué y acabé en el Carrefour), rectifiqué encaminándome a la salida de mi ciudad adoptiva, a cuya salida el Geonaute marcaba ya 10 kilómetros (casi la tercera parte del recorrido).

Un largo y sinuoso trecho me esperaba hasta el cruce de Sierra de Fuentes. Húmedos campos verdes y vacas curiosas me miraban desde ambas orillas de la carretera. El breve arcén, plagado de piedrecitas, me arañaba los pies. Llevaba unas zapatillas cómodas, pero con la suela demasiado fina y podía sentir las imperfecciones del terreno.

Cuando me encontré con el desvío a Sierra de Fuentes acumulaba 19 kilómetros. Hice una breve parada para tomarme las dos barritas de galleta y fruta y un trago y continué mi camino con energias renovadas. Ya en el pueblo seguí las indicaciones de un par de alucinados viandantes. El tramo hasta llegar a la autovía de Cáceres-Trujillo se me hizo especialmente largo por no encontrar referencias en el camino. Empezaba a pensar que había vuelto a perderme....

Fué un alivio encontrar la carretera nacional (KM26). Ya quedaba poco. Acusaba el cansancio y agradecí los ánimos de un par de ciclistas que iban en sentido contrario. Por esta zona el verde era escaso y soplaba un ligero viento en contra (o eso me parecía a mi). Con todo, mantuve la cadencia en 97 zancadas por minuto, y un ritmo de 5'/km constante. Solo bajé voluntariamente en los últimos 3 kilómetros, porque quería acabar todo lo entero que pudiera. Terminé completando 32.5 km en 2h 41' y realicé mi rutina de estiramientos.

Hasta un cuarto de hora después no empecé a notar las consecuencias... Me faltaba un poco de aire, tuve descomposición intestinal, y cuatro o cinco calambres fuertes que me hicieron ver las estrellas... De las pequeñas ampollas y heridas se encargó mi Mari, remendándome por la noche, ya en casa.

Pero volvería a hacerlo. Estoy convencido de que puedo terminar la Maratón.

Mas detalles de la ruta en Strands.

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